- ¡Buenos días, Pau!
- ¡Eh! Vosotras dos solo venís en Vespa cuando ocurre algo y suele ser por Silvia!
- Bueno sí, me lo pidió ella.
Paulina quedó pensativa y recordó los paseos en Vespa de ellas dos. Silvia. Silvia. Elena. Silvia. Elena. Silvia. Silvia.
- ¡Ya sé! Silvia, ¡a ti te gusta alguien!
- Ah... ¡Cuidado Paulina!
Y Paulina se abalanzó sobre Silvia tirandola al cesped. Mientras reían a carcajadas y hacían como que se peleaban, un chico de preciosos ojos azules que había enamorado a Silvia se acercó a ellas.
- Bueno, veo que os habéis levantado divertidas hoy.- dijo con una sonrisa en la cara.
Silvia se sonrojó y Paulina se dio cuenta de lo que veían sus ojos.
"¡No puede ser! ¡Lo sabía!" Paulina se remordía la conciencia.
- ¿Te ayudo?
- Ah sí gracias. Por cierto, te tengo que recompensar por lo de ayer.
- ¿El qué de ayer?
- Porque me pagastes una barrita de cereales y es que, sino, me siento en deuda. Ven, te invito a cualquier cosa que quieras en la máquina expendedora.
- Vale, si es lo que quieres.
Elena y Paulina miraron, cotillas, esa "parejita" que se alejaba hacia buen futuro.
- Me he dado cuenta, Elena. No hace falta que disimules.
- Hacen buena pareja. ¿Qué tienes a primera hora, Pau?
- Bioquímica, ¿tú?
- Cultura clásica...
- Que coñazo. ¿Y Silvia?
- Creo que tiene dibujo técnico.
- Irán juntos, pues.
- ¿Cómo lo sabes?
- Es muy sospechoso que Adri lleve el estuche y el libro de dibujo técnico si va a ir a Matemáticas, ¿no? Está claro que va a esa clase de dibujo técnico.
- Sí, van hacia buen puerto. Pues vayamos nosotras a la cafetería, todavia quedan 20 minutos para que suene la campana.
- Bien, ¿palmera de chocolate?
- Buena elección.
Se fueron ríendo hacia la cafetería mientras Adri y Silvia charlaban animados en un banco cerca de la maquina expendedora.
- Entonces, ¿tienes dibujo técnico a primera hora?
- Sí, y tú también, ¿no?
- Exacto.
- Ya es Martes, ¿no tienes ganas de que sea ya fin de semana? Hay puente sabado, domingo, lunes, martes y miércoles.
- ¡Lo sé y voy de mini vacaciones!
- ¿Sí? ¡Qué bien! Espero que lo pases bien. ¿Y vas a aprovechar el viernes para salir con tus amigos?
- Bueno... no sé como decirlo pero tú, Elena y Paulina sois ahora mismo las únicas personas a las que puedo considerar amigas. Todos los chicos del instituto me odian porque en dos días que he llegado, han perdido todos sus novias y todas las chicas están detrás de mi ... Es todo tan ... ¡estresante! Me siento muy solo... ¡Gracias por hablarme! Me salvas la vida...
- Jo, que triste. Si quieres puedes venir con nosotras el viernes, vamos a ir por el centro a dar una vuelta. ¿Vives con tus padres?
- ¡Vaya, me parece una gran idea! Muchas gracias. Y no, vivo solo pero en casa solo tengo unos peces que me hagan compañia.
- Si quieres puedes venir a dormir a casa. Tambien vivo sola y me suelo sentir sola... ¡Será divertido!
- No es muy... ¿precipitado?
- Para nada, me caes muy bien, Adri.
- Pues si quieres... Me encantaría.
- Bien. Vaya, ya son las menos diez. Tengo que pasar por mi taquilla a por mi estuche.
- Te acompaño y vamos juntos a clase.
Pero, ¿qué estaba haciendo? ¡Le había invitado a que viniera a dar una vuelta con nosotras y le había invitado a dormir a casa! Pero, ¿¡acaso estoy loca?! Dios mío ...
Elena.


Bueno, chao! Espero que os guste! :D Comentad mucho ^^