Un regalito para mi amig@ invisible.

Bueno, como todos sabran, tengo un@ amig@ invisible (para qué poner las arrobas si total, ya va a descubrir que soy yo quien le hace un regalito...) pero bueno, este regalo es para Kate P.B. y es un minirelato navideño hecho por mi misma y unas cuantas imagenes navideñas que he retocado yo misma para ella (: Bueno Kate, que esto es para ti, disfrútalo ^^ Posdata: perdona la tardanza, estar de viaje navideño es lo que tiene...

"Había un especial ambiente navideño por la calle. Eran apenas las seis y media y ya empezaba a oscurecer, pero no hacia frio, ni habia nieve ni granizo por las calles. Ella habitaba en una isla perdida en el Atlántico, cerca del trópico, donde el clima era estable y el invierno apenas se diferenciaba del clima de otoño. Pero ese ambiente navideño-festivo era algo que nadie le quitaria a Sam. Sam de Samantha, no Sam de Sam asecas, ni Sam de Samuel, ella era Samantha y tenia un estilo muy masculino, pero su género -claro está- no se lo quitaba nadie. Muchas veces se burlaban de ella porque fuera buena en todos y cada uno de los deportes existentes, o porque no pareciera una chica con esos vaqueros que llevaba siempre. Pero ella era fuerte, y eso era lo único que necesitaba para sobrevivir en ese mundo inconexo de burlas y bromas sin gracia. Sam era fuerte y todo el mundo sabia que a Sam le encantaba la Navidad. Fue las únicas fiestas que pudo disfrutar con su Padre -cuando aún vivía- hace apenas dos o tres años. Y eso no es que agradara a Sam ni que le deprimiese, era sólo un relato más sucedido en Navidades. Sam era muy fuerte, chicos y chicas envidiaban eso. Pero ellos, al menos, tenian padres. Sam era huérfana, sí,y vivía con una prima que no le caía demasiado bien pero que no le quedaba más que aguantarla. ¿He dicho ya que Sam era fuerte? Sí, lo era. Pero no tenía autoestima. ¿Por qué Sam era tan fuerte y a la vez tan debil?
Sam tenía un precioso pelo castaño, corto como un chico, no aguantaba el pelo largo ni amarrarselo, le incomodaba al practicar cualquier deporte. Tenía unos preciosos ojos verdes, profundos, en los que si entrabas, no podias salir. Era alta como ninguna y delgada, tirando a flaca. Tenia las piernas y los brazos largos, y sus dedos eran largos y delgados. Tenia una nariz chiquitita y unos mofletes 'de los que le encantan a las abuelitas para tirar y tirar'. Sus pestañas eran largas, sus cejas pequeñas y sus orejas normales. Tenía acumulados ya 4 piercings en las orejas -sin sumarle los agujeros normales-. En la oreja izquierda tenia el sarcillo normal y un piercing al lado y en la oreja derecha tenia el otro sarcillo normal, un aro en la parte superior de la oreja, y dos en el borde. Sam nunca le habia contado a nadie que cada piercing era causado por 1 desamor, no tenia nadie a quien contarselo.
4 desamores, ninguna amiga y ninguna familia. Si Sam no fuera tan fuerte como lo es, no aguantaria. Adeline era la unica amiga decente con la que compartia equipo de baloncesto y comian siempre juntas. Eran amigas, pero Sam no tenia autoestima, con lo que no tenia suficiente confianza como para contarle sus secretos a Adeline.
Adeline era alta como Sam y delgada como ella misma. Tenia el pelo largo, rubio, liso y una pequeña mecha azul en el flequillo. Jugaba desde los 5 años al baloncesto y,desgraciadamente, era tambien huerfana pero vivía en el orfanato de la ciudad. Tenia unos preciosisimos ojos azules esmeralda y Sam los adoraba. Tenia un caracter divertido, amable y elegante. Le encantaba ir en falda, al contrario que Sam, y tenia ropa muy bonita en su armario -que es enorme-. Es extravagante, tiene una gran imaginacion y le gusta mucho los animales y Harry Potter -se identifica muchisimo con Luna Lovegood-.
Sam había quedado con Adeline en esa tarde navideña para darse los regalos de navidad y merendar juntas, charlar, divertirse, y demás.
Adeline esperaba a Sam en su portal ya que ella siempre era impuntual.
- ¿Sam? ¿Bajas?
- Perdona Adeline, me estaba duchando, pero ya bajo.
Carrera por las escaleras -algo muy normal en Sam y su impuntuabilidad- hasta que llega abajo. Abre la puerta, cierra la puerta y sale al fin.
- Oh, Sam, pareces cansada. ¿Estas segura de que te has puesto desodorante?
- Adeline... ¿estás bien? Cada vez pareces más y más trastornada -se rie.
- Siempre he querido parecerlo. ¿Nunca has sentido curiosidad por saber cómo se siente alguien con una camisa de fuerza que te ponen en los psiquiatricos si estás muy loco?
- ¡Adeline, para! Sabes que siempre me sacas sonrisas con esas tonterias.
- Por eso mismo lo hago. Anda, vamos, antes de que comience a nevar.
- Aqui.. no nieva.
- ¿Y esta nieve transparente qué es? ¿Cocaina? No me seas tontita.
Y a carcajadas, bajo las decoraciones navideñas y de la mano, Sam y Adeline se adentraban en un mundo del que no saldrian nunca. Ese mundo se llama la 'amistad'.
"

Y aqui le dejo unas imagenes que le dedico con muchisimo cariño:


Repito: perdona muchisimo la tardanza!!

¡FELICES FIESTAS, KATE! (:

idea de: Alma con arte

3 comentarios:

Andrea dijo...

me gustó mucho la historia... sabes? creo que me identifico un poco con Sam por lo de que le encanta la navidad :) pero... quien es Kate? bueno, a lo que iba:
Pásate por mi blog "nuevo" por fi (y de paso te haces seguidora (L) )
Es así:
http://lalalaicanthearyou.blogspot.com
Con cariño: YO, osea, YO

MaRy dijo...

Que bonisco, chica :)
Me encanta!

Kate P.B dijo...

gracias me encanto el relato ... XD
espero estes pasando unas grandiosas navidades ... !!!